
Es el primer planeta del tamaño de la Tierra del que realmente podemos decir que se parece al nuestro.
Con estas palabras se refería el astrónomo Ignasi Ribas, copresidente del comité científico del Congreso «Senderos hacia planetas habitables» al hablar sobre el descubrimiento de Corot-7b. El anuncio de la existencia de este nuevo y prometedor exoplaneta fue revelado durante la el pasado congreso "Senderos hacia planetas habitables".
Con una órbita muy rápida, de apenas 20 horas, Corot-7b (llamado así por el telescopio espacial con el que se descubrió) se encuentra a unos 400 años luz de la Tierra. El nuevo mundo ya había sido detectado hace unos meses, pero entonces no se disponía aún de los suficientes datos concretos como para realizar un anuncio en toda regla.
Sus descubridores, un equipo de astrónomos europeos dirigido por el famoso «cazaplanetas» Didier Queloz (el mismo que descubrió el primer planeta extrasolar en 1995), han preferido guardar silencio desde entonces y seguir recopilando datos hasta ahora.
«Sin embargo, según el propio Ribas, no debemos pensar que ese planeta es adecuado para la vida, ya que se encuentra a muy poca distancia de su estrella y está sujeto por tanto a elevadísimas temperaturas». Unas temperaturas que, según los cálculos, rondan los mil grados centígrados, un auténtico infierno para cualquier forma de vida conocida.
