
En septiembre de 2004, unos investigadores (según su propia definición) de la SEIP descubrieron nuevas teleplasias en la casa en la que nació María Gómez Cámara. Ante la evidencia de que se trataba de un montaje, Francisco Máñez escribió en su web un artículo titulado “Las nuevas caras de Bélmez no son de origen paranormal” que desató una tormenta entre los amantes de la parapsicología. El periodista Javier Cavanilles se hizo eco de la polémica en un artículo publicado en Elmundo.es titulado “Las caras de Bélmez fueron falsificadas por unos cazafantasmas en complicidad con el Ayuntamiento”. Como en los mejores tiempos del diario Pueblo (o casi) la controversia se extendió por toda España.
Máñez y su amigo y veterano parapsicólogo Joaquín Abenza comenzaron a valorar la posibilidad de escribir un libro sobre la historia del fenómeno. Sin embargo, debido a sus múltiples ocupaciones, Abenza decidió retirarse. Fue entonces cuando Cavanilles decidió unirse al proyecto.
Casi dos años y medio después, tras múltiples investigaciones y otros tantos periodos de descanso, el libro estaba prácticamente terminado. El interés que habían mostrado las diferentes editoriales con las que habían contactado (y su obsesión porque nadie pudiera “tocar ni una coma”) les llevó a ponerse en contacto con Fernando Ferrando, director de la editorial valenciana Editors i Redactors (RiE), quien accedió a publicar la obra.
Los Caras de Bélmez se presentó en sociedad el 4 de mayo de 2007, en la Feria del Libro de Valencia. Por diversos problemas con la imprenta, sólo se publicaron 200 libros. La idea era comenzar a distribuir los que no se vendieran por Internet y en Valencia, mientras se imprimían el resto de ejemplares. Por suerte o por desgracia, se vendieron todos.
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http://www.loscarasdebelmez.com
