
El mundo paranormal nos descubre que realmente existen innumerables formas que parecen servir como enlaces o vías de comunicació para entrar en contacto con entidades desconocidas, espiritus o seres de del otro lado.
La presencia de estas entidades no sólo se remite a las evidencias de fotografías o casuales y oportunas filmaciones, sino que gracias a la tecnología actual es posible grabar sus voces y mensajes desde el mundo de los vivos.
Gracias a estas tecnologías y diferentes estudios se ha podido demostrar que mediante equipos audiovisuales es posible captar imágenes del más allá.
Uno de los sistemas más populares para la obtención de imágenes paranormales en video, es el que utilizaba el alemán Klaus Schrieber, quién trabajaba como técnico de sistemas de seguridad contra incendio en la ciudad de Aachen.
Aunque sus primeros intentos no arrojaron ningún resultado positivo. En un principio filmó algunos de los lugares donde su madre ya fallecida acostumbraba a sentarse, utilizando diferentes métodos y velocidades, pero sin ningún resultado.
Tras conseguir una curiosa psicofonía, Schrieber pensó que en los registros y voces de la misma se encontraba la clave para captar las imágenes que perseguía. La voz de esta grabación decía "canal vacío".
Schrieber interpretó estas palabras como un mensaje y entendió que debía dirigir su cámara hacia el TV, colocando éste en el canal de la propia cámara, sin emisión.
Schrieber apuntó la videocámara hacia la pantalla del televisor de modo que la propia imagen de la cámara se viese reflejada en la pantalla, tal como sucede con las imágenes de dos espejos paralelos. A partir de esta configuración, elaboró un sistema más complejo con el cual afirmaba obtener imágenes que él atribuía al "Más Allá".
A través de este sencillo sistema, Klaus Schrieber aseguró haber conseguido las imágenes de sus familiares fallecidos, otros rostros de personas que no ha podido identificar y hasta algunos personajes públicos ya muertos y popularmente conocidos. Entre sus imágenes más famosas, se encuentra la de la actriz Romy Schneider o la del rey Ludwick de Baviera. De todos modos, Schrieber perfeccionó aun más su método, para obtener imágenes de mayor calidad.

